Sabor a la sole
La Sole, restaurante con encanto situado en Chueca, es un homenaje a la querida abuela modista de sus fundadoras .
Se inicia en la casilla de salida de un juego de materiales y gestos: ladrillo rojo visto en paredes, barra revestida con un provocador césped morado, un brillante contraste entre naturaleza y artificio, un espectular paisaje textil para entelar el corazón de este espacio, una narrativa deiferente con lenguaje intimista y alternativo.
El mobiliario responde a la misma filosofía experimental , fiel a los principios del reciclaje. Las mesas, diseñadas a partir de cajones reciclados de una antigua ferretería, se convierten en piezas únicas. Sus compartimentos, llenos de pigmentos, botones y pequeñas objetos relacionados con la costura, quedan protegidos bajo el vidrio y funcionan como pequeñas vitrinas que enriquecen la experiencia del espacio.
El resto del mobiliario tesoros del Rastro de Madrid, cada pieza elegida por su carácter y por su capacidad para convivir dentro de esta estética ecléctica y acogedora.
La decoración se apoya en materiales honestos, objetos recuperados y decisiones compositivas que buscan cercanía y frescura. Así sugió este entrañable rincon donde lo cotidiano se vuelve expresivo y la identidad surge de la suma de piezas que ya tenían una historia propia,como la de la entrañable abuela Sole.